Nuestra responsabilidad con el mundo.

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          El día en que cada uno de nosotros nacemos, sin haber hecho nada a cambio, tenemos acceso inmediato a todas las bondades y servicios frutos de la humanidad, a los beneficios logrados por el esfuerzo de nuestros antepasados. Sin habérnoslo ganado nacemos en una sociedad que nos brinda todas las maravillas del esfuerzo colectivo como el control sobre la electricidad y el tendido de todas las redes eléctricas, la purificación de agua y todos los ductos de distribución, el manejo de las matemáticas, física, química y todos los productos que gracias a ello tenemos a nuestro alrededor. El entendimiento de la biología y la medicina que han logrado extender nuestra vida hasta 4 o 5 veces más que el promedio sin ello. La belleza de las pinturas, esculturas, obras musicales o de los grandes efectos especiales de las producciones cinematográficas. Telefonía, computadoras, automóviles, radio, televisión, en fin, sin haber hecho nada a cambio al nacer contamos por defecto con todos los frutos de la sociedad que desde el primer momento de nuestra existencia hacen de nuestra vida una experiencia más fácil y placentera.

Aún en las comunidades menos desarrolladas del planeta se cumple esta regla, no con los beneficios que se tienen en las grandes ciudades pero si con el avance que han llegado a lograr sus antiguos habitantes.

Nacemos en una sociedad que nos brinda antes si quiera de habérnoslo ganado, el derecho a todos sus beneficios y eso nos hace adquirir automáticamente una responsabilidad innata con ella. Una responsabilidad para contribuir en su progreso y mejoramiento de la misma manera que lo hicieron nuestros antepasados para brindarle a las futuras generaciones la misma oportunidad que nos fue brindada a nosotros.

De la misma manera, nacemos gracias a todo un ecosistema natural que se desarrolló lentamente en nuestro planeta a lo largo de millones de años y que es responsable de toda la vida que conocemos. Un ambiente que tiene todo el potencial para alimentarnos y proveernos de todo lo necesario para vivir.  Cada uno de nosotros tenemos la oportunidad de vivir, sentir, emocionarnos, enamorarnos e incluso sufrir gracias a este sistema, una oportunidad que muchos nunca tendrán tal y como lo expresa muy bien Richard Dawkins en sus palabras. d“Vamos a morir y eso nos hace afortunados. La mayoría de la gente nunca morirá, porque nunca nacerá. La gente que potencialmente podría haber estado aquí en mi lugar, pero que de hecho nunca verá la luz del día, supera holgadamente la cantidad de granos de arena del Sahara. Sin duda entre esos fantasmas no nacidos, hay poetas más grandes que Keats y científicos más grandes que Newton. Sabemos esto porque el conjunto de personas posibles que permite nuestro ADN supera masivamente al conjunto de personas que existen. A pesar de esta abrumadoramente pequeña posibilidad, somos tú y yo, en nuestra normalidad, quienes estamos aquí. Nosotros, los pocos privilegiados que ganamos la lotería de nacer contra todo pronóstico”.

De nuevo, sin hacer ningún mérito previo este ecosistema, el planeta, nos da el regalo de la vida y por ello de la misma manera quedamos automáticamente en deuda con él. Una deuda para cuidarlo y asegurar que será capaz de dar en el futuro a nuevas generaciones la misma oportunidad que nos dio a nosotros.

Al nacer, adquirimos un compromiso innato con la naturaleza y con la sociedad. Una responsabilidad para contribuir con ellos y hacer de este un mundo cada vez mejor, más feliz y justo en la medida de lo posible para todos.

¿Y cómo contribuimos?

Todos los avances que vemos a nuestro alrededor han sido logrados gracias al esfuerzo colectivo de personas como tú y como yo que a lo largo de su vida entregaron su esfuerzo a un propósito.

Por pequeño o grande que sea nuestro esfuerzo y progreso personal, la sociedad siempre se compone de la suma de todos ellos, un grano de arena que contribuye a modelar la civilización que experimentarán nuestros descendientes. El resultado de las acciones que realicemos a lo largo de nuestra su vida será un ladrillo más en la estructura de la sociedad para aquellas futuras generaciones.  Nuestra vida algún día terminará y lo único que quedará detrás serán los resultados que hayamos podido lograr en pos de la humanidad y que contribuyan en darle la misma oportunidad que alguna vez tuvimos a sus próximos pobladores para vivir y disfrutar de la vida.

va¿Qué papel individual jugamos cada uno de nosotros en el progreso de nuestra civilización? Platón, Aristóteles, Darwin, Pasteur, Edison, Einstein, Max Planck, Luther King, Mandela, en fin,  personas como tú y como yo, con las mismas ilusiones, los mismos defectos, las mismas necesidades, con la misma susceptibilidad a enfermarse, a deprimirse, a entusiasmarse y a enamorarse. Personas que con su esfuerzo aportaron uno de los miles y miles de ladrillos que componen la gran ciudadela de nuestra civilización, la estructura de nuestra sociedad, la base sobre la que hoy en día cada uno de nosotros podemos construir nuestra vida. Una estructura que nos da la oportunidad de tener una vida más fácil que la que pudieron tener nuestros antepasados, y en donde nosotros tenemos la responsabilidad de contribuir haciendo lo mismo para aquellos que aún no llegan.

Entender nuestro entorno y contribuir para su mejora es nuestra responsabilidad, la de cada uno de nosotros que tiene en este momento la oportunidad de respirar, de vivir y de dejar una gran huella para las generaciones del porvenir.

Ninguna persona está aislada, en una sociedad, lo que hace uno repercute en mayor o menor medida sobre otros. Ahora que vivimos la era de la globalización, este fenómeno se acrecienta más. Lo bueno o malo que podamos hacer en una parte del mundo de alguna u otra manera terminará repercutiendo al otro lado. Entender este alcance y utilizarlo para el bienestar de los demás es una responsabilidad que debemos cada uno de nosotros comprender.

Lo que hacen otros nos termina afectando a nosotros, lo que nosotros hacemos termina afectando a otros, por eso suena coherente dar y exigir responsabilidad. No queremos terminar afectados por lo que los demás hayan hecho o dejado de hacer y ellos tampoco quieren terminar afectados de nuestra parte por la misma razón. cPor grandes o pequeñas que sean, tanto nuestras  acciones propositivas como nuestra apatía terminarán influyendo sobre nuestro entorno y porvenir. De ahí la importancia de generar entusiasmo en la población, para que sea parte activa en el proceso de dar forma a la sociedad. Para lograrlo se necesita la enseñanza de valores como razón, responsabilidad, libertad, honestidad, compasión, respeto, justicia, autoestima, humildad, solidaridad, curiosidad, comunicación y crítica constructiva. De aquí la gran importancia de enseñar a los demás esta responsabilidad para con el mundo. Procurar el bien hacia los demás y hacer que los demás también entiendan esta implicación.

Para lograr un mejoramiento continuo en la sociedad, necesitamos tomar acciones que tengan ciertos efectos deseados. Y para lograr dichas acciones requerimos de información certera y correcta que nos permita asegurar en la medida de lo posible los resultados deseados.

Todos estamos conectados. Toda decisión que tomamos en la vida lo hacemos con base a la información que poseemos. Cada fragmento de información que creemos saber influye en nuestra toma de decisiones del día a día, decisiones que finalmente terminan dando forma a nuestra sociedad.

Si dicha información es incorrecta, ¿Qué clase de resultados podemos esperar?

Información equivocada inevitablemente nos hará tomar decisiones equivocadas y decisiones equivocadas terminan afectando negativamente nuestro progreso y el del planeta en donde cada uno de nosotros y nuestros hijos nos vemos involucrados.

¿Salir dañado por las malas decisiones que tomó mi vecino a causa de su información equivocada? ¿Suena algo injusto no?

Es por ello la importancia de cerciorarnos de la autenticidad de lo que creemos saber, de validarlo de manera crítica a través de la razón y evidencia para asegurarnos que no son mentiras, falsedades o malas interpretaciones. He aquí la importancia de divulgar y propagar un pensamiento crítico y racional hacia el interior de la población, un pensamiento que nos permitan tomar decisiones correctas y precisas y que nos permita diferenciar entre la forma popular de “pensar” emocional en base a creencias y que no se base en evidencias de una que sea objetiva y crítica a la hora de formular opiniones y tomar decisiones.

El futuro de lo que somos está en nuestras propias manos. No dejemos que la apatía, la avaricia y la ignorancia terminen con este gran sueño que todos tenemos la oportunidad de vivir. El conocimiento genera progreso, porque es solo a través de él que podemos tomar acciones que de verdad funcionen, que tengan un impacto real y medible sobre los demás, es solo con el conocimiento real y verificable sobre cualquier área del conocimiento que podemos crear e innovar.

Desde el inicio de nuestra historia, la humanidad ha tenido la preocupante idea de que todo lo que ocurre con nosotros es parte de un plan superior, es decir que nuestro destino no está en nuestras manos si no en la voluntad de alguien o algo más. Ideas tales como un plan divino para todos o la “sabiduría” de una especie de energía karmática nos dan la ilusoria sensación de impotencia ante deseos y justicias divinas ajenas a nuestra voluntad. Sensaciones que muchas veces hacen pensar a buena parte de la humanidad que hay situaciones inevitables o que lo negativo que le pasa a los demás es parte de una voluntad superior o un castigo por un comportamiento incorrecto. Ideas que terminan convenciendo a algunos que está bien que sucedan cosas negativas en mundo e inclusive que muchas veces son deseables ya que supuestamente son parte de una “voluntad superior”.

¿Y si no hay tales fuerzas y voluntades superiores? ¿A quién le toca hacerse cargo de lo que nos ocurra?  A nosotros mismos. Tomemos una actividad consciente y decidida por contribuir en la mejora de nuestro mundo, en su avance y equidad para todos. Tomemos activamente el control de nuestro destino en nuestras propias manos y arrebatémoselo a la suerte, al miedo y a la ignorancia. Dejemos de pensar que lo que nos ocurre depende de alguien más y tomemos el control de nuestra vida y destino en nuestras propias manos.

sComo bien decía Carl Sagan “Hoy, en nuestro pequeño planeta nos enfrentamos con un punto crítico en la historia. Lo que hagamos ahora con nuestro mundo afectará poderosamente los próximos siglos y a nuestros descendientes. Está a nuestro alcance el destruir la civilización y quizá también a nuestra especie. Si triunfa la superstición, la codicia o la estupidez nos hundiremos  en una época más oscura que la que abarcó del final de la civilización clásica al renacimiento. Pero también podemos usar nuestra compasión e inteligencia, nuestra tecnología y riqueza en pos de una vida significativa para cada habitante en la tierra, para incrementar nuestra comprensión del universo y viajar a las estrellas.”

Cada uno de nosotros tiene la capacidad para aportar un aspecto positivo a nuestra civilización, un grano de arena que haga de nuestro mundo un mejor lugar para vivir, para ayudar a cumplir nuestro gran deber, asegurar que las siguientes generaciones tengan un entorno por lo menos similar al nuestro o mejor. Cada uno de nosotros puede dejar una inmensa huella tal y como lo expresa Richard Dawkins “Un –gene- es la unidad de almacenamiento de información genética y la entidad de replicación de la vida en nuestro planeta. Un –meme- análogo a un –gene- es la unidad de transmisión cultural o una unidad de imitación. Son ejemplos de memes las melodías, las ideas, las frases, las modas, etc. Así como los genes se propagan en un grupo saltando de un cuerpo a otro por la vida de espermas y óvulos, los memes se propagan en un grupo saltando de un cerebro a otro mediante lo que podríamos llamar –imitación-. (Cuando nos enteramos de una idea atractiva, la transmitimos a los demás y a su vez ellos hacen lo mismo, las buenas ideas son –pegajosas- y se propagan rápidamente)…Cuando morimos, hay dos cosas que podemos dejar: nuestros –genes- y nuestros –memes-. Nuestros –genes- serán olvidados en tres generaciones. Nuestros hijos y nuestros nietos pueden tener cierto parecido a nosotros, pero a medida que pasa cada generación, la contribución de nuestros –genes- se reduce a la mitad, no tarda en adquirir proporciones mínimas, no debemos buscar la inmortalidad en la reproducción. En cambio, cuando contribuimos a la cultura del mundo, cuando tenemos una buena idea, compones una melodía, inventamos la bujía, escribimos un poema es posible que perduren mucho tiempo después de haberse disuelto nuestros –genes-. En algún lugar del mundo tal vez  puedan existir uno o dos –genes- de Sócrates,  pero, ¿a quién le preocupa eso? Los complejos –memes- de Sócrates, de Leonardo, de Copérnico y de Marconi viven aún con todo su vigor”.

Toda idea que hayas jamás leído en algún libro, visto en video o escuchado por algún medio, cualquiera que sea por maravillosa o sorprendente que parezca en la historia, en nuestra cultura, en ciencias, en tecnología o en arte fue ideada por una persona igual que tú.

Una persona con defectos, virtudes, deseos, logros y frustraciones como las tuyas.

Cualquier persona incluyéndote a ti tiene la capacidad de marcar una huella que trascienda los límites de su vida y existencia para la humanidad, todo es cuestión de verdad quererlo hacer.

¿Cómo quieres ser recordado el día que ya no estés aquí?, ¿Qué te gustaría dejar al mundo para que este sea un lugar mejor?, ¿Cómo te gustaría contribuir a cubrir nuestra deuda y gran responsabilidad con el mundo?

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Acerca de J. Antonio M. Martell

¿Que es la existencia? ¿Como se define la realidad? ¿De donde venimos? ¿Tenemos un propósito? ¿Tenemos poder de elección o todo es una ilusión?  Estas y otras mas son las preguntas que a diario me hago, como profesional estudié y trabajo en la Ingeniería de Sistemas, como persona tiendo a ejercer mi capacidad de raciocinio para pensar y reflexionar sobre todos los temas y maravillas que existen en el universo, dándome el poder de llevar la capacidad de mi mente mas allá de los límites diarios, la imaginación da el toque especial a la actividad “Sapiens” con lo cual el viaje en las posibilidades se hace mucho mas interesante. Intereses: Cosmología, tiempo y espacio, universo, ciencia, mecánica cúantica, inteligencia, conciencia, misterio, vida, muerte, existencia, biología

Publicado el 6 noviembre, 2013 en Sin categoría y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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