Evidencias. El peligro de creer sin ellas… Parte 1 de 2: Sentido común, la puerta a la falsedad.

El mundo está lleno de cientos de creencias distintas y contradictorias entre sí. Así mismo de un sinfín de verdades que aún desconocemos y otras miles que creemos saber pero que en realidad están equivocadas. Muchas de ellas son mentiras directas y otras simplemente malas interpretaciones. Cada decisión que tomamos a lo largo de la vida lo decidirhacemos en base a la información que creemos saber respecto al tema. A nadie le gustaría vivir creyendo y tomando decisiones en el día a día en base a ideas que son falsas. Decisiones que pueden influir directa o indirectamente en nuestra salud, economía, familia, felicidad, etc. Información equivocada inevitablemente nos llevará a tomar decisiones equivocadas.

¿Cómo saber cuál de todas estas ideas son verdad y cuáles no?, ¿Cómo podemos conocer cuál es la verdad del mundo que nos rodea?

La historia de la humanidad está plagada de afirmaciones que en su época se escuchaban lógicas y coherentes pero que al final resultaron estar equivocadas. Afirmaciones que surgieron de lo que llamamos “sentido común” como que la tierra era plana y el sol giraba a su alrededor, que la luna poseía luz propia, que todo estaba hecho de tierra, aire, agua y fuego, que las enfermedades eran ocasionadas por vapores venenosos o que la vida surgía espontáneamente. Ideas que no resultaron ser más que grandes errores de nuestra percepción.

Comúnmente vamos por el mundo confiando en lo que nuestros ojos y oídos nos dicen. Solemos pensar que todo aquello que percibimos con nuestros sentidos es real y que somos capaces de discernir la verdad de lo que nos rodea a través de ellos y nuestro sentido común. Tenemos tanta seguridad en ello y creemos tan fuertemente que es un modelo fiel del mundo, que a menudo nos ofendemos cuando alguien presenta una percepción distinta a la que nosotros mismos hemos llegado.

Pero antes de estar tan seguros que podemos conocer la verdad por nuestros sentidos, debemos conocer algunos detalles que comúnmente no tenemos en cuenta y que son capaces de hacernos llegar a conclusiones totalmente equivocadas. En esta primera parte tomará forma una reflexión de como nuestro sentido común en realidad es la peor forma para conocer la verdad y la mejor para zambullirnos en una visión de falsedades y mentiras.

Existen muchos fenómenos en nuestra conducta de los que habitualmente somos víctimas y de los que escasamente nos percatamos. Fenómenos que terminan afectando nuestro juicio y apreciación del mundo. Para comenzar podemos mencionar que “la vista”, nuestro sentido por excelencia es decepcionantemente incompleto. Comúnmente solemos creer que conocemos el mundo por lo que vemos, sin embargo tomemos en cuenta que nuestros ojos transforman los fotones que rebotan de los objetos para transformarlos en señales eléctricas que a su vez son interpretadas por el cerebro para construir un modelo del exterior. Es decir en realidad no vemos el mundo como es si no como nuestro cerebro lo interpreta y si existe algún pequeño error en ese complejo proceso terminaremos viendo cosas que en realidad no están ahí aunque juremos que las vimos. También a esto agreguemos que solo podemos ver lo que llamamos luz visible de todos los tipos de luz que existen, es decir vemos menos del 3% de la luz que emiten los objetos. ¿Cómo podríamos si quiera imaginar la figura completa que forma un rompecabezas de 100 piezas si solo podemos ver 3 de ellas? Este es el primer detalle para comenzar a reflexionar como cualquier cosa que vemos e intentamos comprender con nuestro sentido común siempre es un cuadro mayoritariamente incompleto.

No conforme con esto debemos saber que aunque nunca nos damos cuenta y solemos creer que lo que vemos es la realidad, la verdad es que el cerebro acompleta la información que le falta para poder tener una imagen coherente del mundo. Por ejemplo, todos tenemos en el centro de cada ojo un punto ciego. Un área donde no tenemos células fotosensibles y de donde nace el nervio óptico que se conecta al cerebro. Sin embargo nadie se percata que tiene un punto negro en medio de su visión porque normalmente la información faltante de un ojo es sustituida con la del otro, pero, ¿Por qué seguimos sin notarlo aun cuando nos cubramos uno y solo veamos con el otro? Bueno, porque el cerebro sustituye la información que falta con lo más probable que cree debería existir ahí, es decir la inventa. Si así es, una parte de lo que en este momento estamos viendo es inventada por el cerebro.

IlusionesAhora sumémosle a esta lista la gran gama de ilusiones ópticas que existen. Imágenes que parecen moverse cuando en realidad están quietas, figuras que parecen ser más grandes o chicas dependiendo de la perspectiva, líneas o cuadros que parecen cambiar de color en un entramado, puntos separados que aparentan estar unidos formando alguna figura conocida, etc. Toda esta gama de imágenes deberían ser conocidas no como ilusiones ópticas si no como “errores del cerebro” pues son lo que en realidad son. Malas interpretaciones que hace nuestra mente de la realidad y que estamos muy equivocados si creemos solo suceden en una imagen que alguien diseñó específicamente para nuestro regocijo. En realidad son fenómenos que bien pueden pasar en todo momento en nuestra vida diaria al observar las cosas que comúnmente vemos en un día rutinario y de lo cual normalmente nunca nos damos cuenta.

En lo personal tengo dos pequeñas anécdotas que me hacen recordar esto constantemente. La primera fue mientras estacionaba un automóvil. Recuerdo que en aquella ocasión di un giro de 45° para entrar en un cajón de estacionamiento y en el preciso momento de ingresar eché un vistazo rápido por retrovisor el cual apuntaba en ese momento a un automóvil que ya estaba estacionado tras de mí. El ángulo y momento (justo cuando estaba girando) fue tan exacto que a través del espejo no vi este auto estacionado si no que me pareció verlo en marcha tras de mí. Lo curioso fue que claramente vi las llantas girando aun cuando este estaba estacionado y sin piloto. El vistazo por el retrovisor fue tan rápido que no pude apreciar la escena en su totalidad y mi cerebro acompletó la información faltante con lo más común que esperaría ver en ese escenario. Unas llantas girando.

La segunda anécdota sucedió fuera de la casa de unos familiares. Me encontraba frente a la vivienda volteando hacia la calle cuando de lejos vi llegar el automóvil de mi concuño. El conducía mientras mi cuñada con su cabello largo chino y su cara redonda iba de copiloto. No le di mayor importancia hasta ya transcurridos 1 o 2 minutos cuando bajaron del vehículo y se acercaron a la casa. En ese momento me percaté que efectivamente se trataba de mi concuño, pero su acompañante no era quien yo creía. Se trataba de un plomero que había contratado para reparar una fuga de agua y cuya descripción física era totalmente contraria a la fisionomía de mi cuñada. Una vez más, tras un vistazo rápido no logré apreciar la escena completa y mi cerebro se encargó de completar la información faltante colocando de copiloto la imagen de a quien más probablemente esperaba ver.

Estos son solo dos pequeños ejemplos en los que tuve la oportunidad de darme cuenta que en realidad lo que había visto era un error. Me pregunto, ¿Cuántos casos más no sucederán a diario sin que tengamos la oportunidad de percatarnos?

Muy comunes son los casos de quienes creen ver algo o a alguien en el lugar que lo esperaría ver cuando en realidad no está ahí. Personas que tras años de matrimonio rutinario y después de haber perdido a su pareja, llegan a verla en un vistazo rápido haciendo lo que normalmente acostumbraba hacer originando así historias de fantasmas.

Estos son solo algunos ejemplos de fenómenos que nos engañan relacionados con la vista. La realidad es que todosS los demás sentidos cuentan con problemas similares. Debemos entender que el camino transcurrido desde que sucede algo hasta que nos damos cuenta conscientemente de ello es muy largo y complejo. La estimulación del órgano sensitivo a través del impulso externo y el correcto funcionamiento celular, la transformación y viaje de impulsos electroquímicos, la recepción e interpretación cerebral a través del funcionamiento neuronal, etc. Cualquier error en el “alambrado” o en el grupo de procesos que involucran todo este camino como alguna enfermedad, problema genético o un problema neuronal menor o temporal puede hacernos “percibir” (ver, escuchar, oler, saborear o sentir) cosas que no están ahí o que son diferentes a lo que percibimos como bien podría ser el caso de la sinestesia, una condición en la que los sujetos que la padecen sufren mezclas de sensaciones provenientes de órganos distintos, por ejemplo pueden “ver sonidos”, “escuchar colores”, “percibir sabores al tocar ciertas texturas con la mano”, etc. Fenómenos que ocurre cuando las áreas del cerebro encargada de procesar por ejemplo los sonidos termina estimulando el área visual lo que provoca la aparente visualización de colores o formas al escuchar ciertas notas musicales.

Existen muchas otras condiciones como estas conocidas y desconocidas que nos podrían en cualquier momento a cualquiera de nosotros hacernos sentir “cosas” que no están ahí.

Con esto podemos empezarnos a imaginar, a qué clase de conocimiento del mundo podemos llegar aspirar con semejantes limitaciones. Sin embargo la historia no termina aquí. Existen otros tantos más fenómenos psicológicos que nos hacen creer que las cosas son distintas de lo que en realidad son.

¿Qué me diría usted si supiera que muchos de los recuerdos que tiene de su vida probablemente están equivocados? Comúnmente solemos creer que tenemos recuerdos fieles de lo que ha sido nuestra historia, pero no hay nada más distante a la realidad que eso. La verdad es que existe lo que se conoce como “falsas memorias”. Un fenómeno que nos sucede a todos y que altera muchos de los recuerdos que tenemos. La memoria solo es confiable hasta cierto punto, después de ello el recuerdo es alterado con el tiempo. Se han hecho experimentos  en los cuales tras grabar en video una serie de acontecimientos con algunos sujetos de prueba y hacerles un par de entrevistas, la primera inmediatamente y la segunda meses después, han mostrado como al transcurrir el tiempo el recuerdo suele ser modificado o exagerado con respecto a lo que en realidad pasó y a lo que se contestó en la primera encuesta.

Se sabe que ciertas terapias de hipnosis pueden inducir falsos recuerdos que los pacientes recuerdan tan vívidamente como cualquier otro recuerdo como abusos sexuales en la infancia, secuestros extraterrestres o incluso cuestiones extraordinarias como recuerdos de poder volar o fenómenos parecidos. Experiencias que por su naturaleza o por pruebas se ha podido verificar su falsedad. Así también es sabido que un evento traumático puede inducir el mismo tipo de memorias, por ejemplo una tortura o interrogatorio a un inocente quien al final puede terminar confesando y fielmente creyendo con detalles algo que nunca sucedió.

Sin caer en eventos extraordinarios, lo cierto es que en nuestra cotidianidad muchos de los recuerdos que tenemos en realidad no sucedieron como los recordamos.

Otra situación de la que igualmente no nos percatamos pero que ocurre más comúnmente de lo que esperamos y que puede hacernos alterar la visión que tenemos del mundo son las enfermedades mentales. La mayoría de nosotros al escuchar este término lo primero que dirá es “No estoy loco, esto no aplica para mí”, pero la verdad es que aunque no sea de manera directa sí que puede afectarnos de manera indirecta. Por ejemplo la esquizofrenia es una enfermedad en la que en distintos grados un sujeto pierde sentido con la realidad viendo o escuchando cosas que en realidad no existen. Se estima que alrededor del 1% de la población mundial sufre de algún grado de esquizofrenia. Al ser 7 mil millones de habitantes, esto se traduce en 70 millones de personas alrededor del mundo que en cierta Esquizofreniamedida no pueden distinguir lo real de lo irreal y quienes pueden fácilmente desarrollar vivencias fantasiosas de encuentros con fenómenos sobrenaturales como fantasmas, duendes, extraterrestres, etc. Siendo esta una fuente clara y amplia de muchas de este tipo de historias que suelen contarse y que tarde o temprano llegan a nosotros y que muchas veces consideramos como reales. Historias que alteran en cierta medida la percepción del mundo en el que vivimos.

Incluso las alucinaciones pueden ser consecuencia de distintos tipos de problemas que cualquiera puede llegar a sufrir en algún momento de su vida por ejemplo provocadas por algún problema leve o moderado de epilepsia del cual nunca sepamos, insuficiencia hepática, insuficiencia renal, etc. Circunstancias que pueden ayudar a que nosotros o personas cercanas terminen apoyando afirmaciones del mundo que no son reales y que altera nuestro juicio y percepción de este.

Aun cuando se tratase el caso de personas perfectamente sanas sin problema alguno para distinguir lo real de lo imaginario, existen otros tipos de problemas en los que la vasta mayoría de nosotros caemos múltiples veces a lo largo de nuestra vida. Se trata de vicios y defectos al momento de pensar. Lo que se conoce como “falacias” o “sesgos cognitivos”. Por ejemplo uno de ellos muy común es el llamado “Cherry picking” o “sesgo de confirmación”. Una tendencia al momento de reflexionar sobre algún tema que nos hace solamente tomar en cuenta o resaltar aquellas afirmaciones que concuerdan con nuestros prejuicios y creencias y a menospreciar o desestimar aquellas en contra. De esta manera una persona que crea en la vida después de la muerte tenderá a solamente leer información sobre teorías y casos que confirmen dicha creencia y por el contrario nunca invierte tiempo o solera desestimar sin siquiera conocerla toda información que demuestre lo contrario. Es decir, este vicio nos hace caer en la trampa de solo querer confirmar nuestras creencias sin interesarnos realmente en aquello que nos pueda hacernos dar cuenta si estamos equivocados. Como consecuencia terminamos como individuos incapaces de reconocer y apreciar la realidad que nos rodea y no por que no queramos hacerlo si no porque no podemos percatarnos de nuestro error. La manera correcta de proceder debería ser conocer ambas posturas, entender la información a favor y en contra y en base a ello tomar una decisión después de conocer la información completa y no antes (formando un prejuicio) como normalmente sucede.

Existen decenas más de sesgos y falacias como estas que a menudo cometemos sin notarlo. Errores en nuestra manera de pensar como:

  • Argumento ad populum: Creer que una afirmación debe ser cierta solo porque muchas personas lo creen (Una afirmación es cierta o falsa independientemente de cuantas personas lo crean).
  • Apelación a la autoridad: Creer que algo es cierto solo porque alguien con autoridad lo dice (Una afirmación es cierta o falsa por si misma independientemente de quien la diga).
  • Argumentum ad antiquitatem: Pensar que algo es cierto solo porque durante mucho tiempo se ha creído que es cierto (Las ideas equivocadas siguen siendo equivocadas a pesar de haber sido consideradas como verdaderas durante mucho tiempo).
  • Argumento desde la ignorancia: Pasar de no saber a una conclusión sin un camino lógico que los una (Por ejemplo “como no sé cómo surgió el universo debe existir un dios creador” donde la premisa no tiene nada que ver con la conclusión).
  • Falso dilema: Implica una situación en la cual solo dos puntos de vista son considerados como las únicas opciones, cuando, en realidad, existen otras más que no han sido consideradas.
  • Argumento desde el precio: Cuando se presupone que un objeto es mejor que otro solo por su precio o que una persona es mejor que otra solo por la cantidad de dinero que ha logrado generar.
  • Eludir la carga de la prueba: Creer que algo debe ser cierto solamente porque no existen pruebas que lo nieguen (Por ejemplo creer que quien afirma que la homeopatía es una farsa debe aportar las pruebas que así lo demuestren. En realidad es el que afirma que la homeopatía funciona el que debe proporcionar las pruebas que lo comprueben)

En fin, en Wikipedia podemos encontrar listados más de 50 errores como estos. Problemas en los que la mayoría caemos constante e inconscientemente al intentar discernir si una información es correcta o no.

Dentro de todos estos sesgos cognitivos, hay otro que me gustaría resaltar especialmente. Pero antes valdría la pena hacer una observación. Nuestro cerebro está “diseñado” para encontrar patrones en la naturaleza. Algo sumamente necesario para sobrevivir. A través de patrones podemos distinguir de entre una roca y un ave, a reconocer entre un animal al que podemos cazar para alimentarnos y uno del que hay que huir pues puede devorarnos. Así también distinguir plantas con frutos comestibles entre plantas venenosas. Distinguir el rostro de nuestra familia o amigos de entre el de nuestros enemigos. Sin embargo reconocer patrones también nos hace equivocarnos y ver cosas donde no las hay cuando estas aparentan ser algo conocido. Por ejemplo si escuchamos un ruido entre la hierba puede que se trate de un tigre a punto de devorarnos o de solo el viento. Quien crea que es solo el viento cuando en realidad se trate de un depredador terminará siendo su alimento. Quien crea que es un depredador cuando solo sea el viento terminará corriendo y sobrevivirá para heredar sus genes y tener hijos con el mismo comportamiento. Bajo muchas situaciones ver patrones donde no los hay es una ventaja de sobrevivencia y eso ha hecho que esta habilidad permanezca intrínsecamente ligada a nosotros a pesar de que nos haga equivocarnos. Gracias a esta habilidad podemos ver figuras en las nubes, en las rocas, en los azulejos de un baño o en las manchas del pan tostado. Lo que se conoce como pareidolia. Este factor está muy relacionado con las ilusiones ópticas y con la habilidad del cerebro de completar información cuando esta le hace falta. Gracias al reconocimiento de patrones es que puede completar el cuadro. El problema está en que esta habilidad al permitirnos identificar los elementos conocidos también nos permite ver formas o intensión donde no la hay. Nos permite encontrar patrones en elementos que solo están distribuidos al azar y esta habilidad no se limita solamente a lo óptico. Es una manera en general como trabaja la mente en todos sus sentidos. Por ejemplo las famosas psicofonías o voces de fantasmas grabadas en casas embrujadas se basan en este fenómeno. Si escuchamos con atención una grabación la cual nos han dicho fue tomada en una antigua casona donde se han reportado visiones fantasmagóricas y donde nos dicen que se escuchan algunas voces, tarde o temprano terminaremos escuchándolas aunque en realidad sean otros ruidos y la grabación en realidad haya sido tomada en otro lado. Cuando tenemos puntos (o en este caso ruidos) al azar y esperamos encontrar algo en  ello, nuestro cerebro terminará inventando un patrón.

ForerUna vez echa esta observación me gustaría resaltar especialmente un sesgo cognitivo llamado
El efecto Forer” el cual es una consecuencia de la habilidad que tenemos de encontrar sentido donde no lo hay, un efecto utilizado por todas las supuestas técnicas de clarividencia como la astrología, el tarot, las cartas, etc. Cuando el médium aporta palabras al azar como una descripción de nuestra personalidad, gustos o vivencias, nosotros aportamos el significado. Nuestro cerebro inmediatamente comienza a buscar dentro de nuestros recuerdos cualquier tipo de información de manera selectiva que encaje con lo que el médium nos dice. Por ejemplo, cuando aparecen textos descriptivos ambiguos y contradictorios como Tienes la necesidad de que otras personas te aprecien y admiren, y sin embargo eres crítico contigo mismo. Aunque tienes algunas debilidades en tu personalidad, generalmente eres capaz de compensarlas. Tienes una considerable capacidad sin usar que no has aprovechado. Tiendes a ser disciplinado y controlado por el exterior pero preocupado e inseguro por dentro., etc…” Descripciones que encajan con la personalidad de cualquiera y que sin embargo nos apropiamos como nuestras. El efecto Forer es explotado por lo que se conoce como la lectura en frio, una técnica usada por los clarividentes que explota este fenómeno y hace creer a la persona que se ha podido obtener conocimientos de ella de manera sobrenatural.

Al escuchar de esta técnica utilizada por “clarividentes” probablemente lo primero que pensemos sea en “charlatanes” más sin embargo no hay que apresurarnos tanto. La palabra “charlatán” implica un fraude, una mentira diseñada para estafar. Aunque muchos clarividentes claramente lo son, hay muchos otros que no puesto que no están conscientes de esto. Lo curioso del efecto Forer es que no es necesario saber de el para que funcione. Muchos clarividentes de verdad creen que tienen genuinos poderes sobrenaturales. Siguen las reglas que su oficio les haya enseñado según su supuesta técnica de clarividencia y simplemente ven como sus clientes afirman que tienen razón. Dos ciegos danzando donde ninguno de los dos sabe que lo es.

El psicólogo y profesor de la universidad de oregon Ray Hayman cuenta una anécdota de su adolescencia. En aquel tiempo para ayudarse en sus gastos escolares leyó varios libros sobre quiromancia y aprendió a leer la palma de la mano con lo cual comenzó a dar consultas. Al principio creyó que no funcionaría pero cuando inició y simplemente siguió las instrucciones de los libros se asombró de como daban resultado. Sus clientes simplemente afirmaban que tenía toda la razón y quedaban sorprendidos por la aparente precisión de sus adivinaciones tras lo cual le sobrevino un gran éxito como adivino profesional y fiel creyente del destino.

Fue hasta que un compañero suyo de la universidad que era escéptico le apostó que seguiría teniendo el mismo éxito si le decía a la gente que lo consultaba justo lo contrario de lo que veía en sus manos a lo cual decidió aceptar. Pronto Ray Hayman se dio cuenta que sin importar lo que dijera, sus clientes siempre terminaban felices y convencidos de la veracidad de la lectura. Sin importar lo que fuera comprobó que si las personas están convencidas de que la lectura es específicamente para ellas, que quien la hace es un experto y en ella abundan los elogios positivos al final terminarán convencidas.

Sin duda el efecto Forer es consecuencia de nuestra habilidad para buscar y encontrar patrones incluso cuando estos no existan y este fenómeno no solo se limita a cuando asistimos a un acto de adivinación, por el contrario, sucede incluso en el día a día, cuando intentamos encontrar sentido a lo que sucede en nuestra vida como la muerte de un familiar, haber conocido a una persona en el momento justo, encontrar dinero exactamente cuando más se necesitaba, una frase o un libro que brinde ayuda en un punto específico de necesidad en nuestra vida, etc. Un fenómeno que nos hará llegar a conclusiones equivocadas al intentar encontrar sentido donde muchas veces no lo hay.

Un fenómeno más que podemos analizar como causante de “ideas equivocadas” y que estadísticamente no es tan raro de suceder es la “remisión espontanea de las enfermedades” es decir la curación inesperada de una enfermedad que normalmente sigue otro curso. En todas las enfermedades podemos encontrar casos de remisión espontanea en mayor o menor grado dependiendo de cuál se trate. Por ejemplo se cree que 1 de cada 100,000 casos de cáncer comprobados se curan solo. La cifra puede ser mayor si consideramos los malos diagnósticos. Se trata de un fenómeno ocasionado por mecanismos aún desconocidos del sistema inmunológico en el que de pronto este se da cuenta de la infestación de células cancerosas y las destruye. Un fenómeno que aún no se sabe cómo funciona pero que se ha comprobado que existe y que se investiga activamente en varios laboratorios del mundo.

Si consideramos solo los casos comprobados y tenemos en cuenta que cada año se reportan aproximadamente 14 millones de nuevos casos de cáncer en el mundo tendremos que al final más de 140 personas al año reportarán una genuina remisión espontanea. Personas que de haber estado intentando una cura alternativa inmediatamente creerán que ella fue la responsable y la anunciarán al mundo como la gran cura de esta temible enfermedad. Ahora si tomamos en cuenta los diagnósticos erróneos que nunca se comprobaron como tal, esta cifra podría crecer dramáticamente. Imaginemos todas las supuestas curas milagrosas que han surgido durante décadas para miles de enfermedades distintas que realmente son solo malas interpretaciones y que se anuncian como el gran secreto dando solo falsas esperanzas a quienes de verdad sufren por ello.

Finalmente un caso más que me gustaría examinar como causa de información equivocada es tanto el efecto placebo,Placebo nocebo como el nocebo. Por un lado el efecto placebo puede hacernos sentir mejor con respecto a los síntomas de una enfermedad y hacernos creer que estamos progresando o curados cuando en realidad solo es un efecto psicológico y no fisiológico, por ejemplo es la manera en cómo se cree funcionan la gran mayoría de medicinas alternativas como homeopatía, acupuntura, magnetoterapia, Reiki, etc. El sujeto al creer que está haciendo algo por su bien se relaja y se llena de una aparente sensación de bienestar con respecto a sus estados previos (El efecto placebo y la remisión espontanea puede coincidir dándole un fuerte peso a una cura milagrosa). Por otro lado el efecto nocebo puede generar un efecto psicológico de malestar ante ciertos estímulos, por ejemplo sentir alguna serie de síntomas extraños tras creer haber sido embrujado. Ambos efectos son fuertes ingredientes por excelencia que ocasionan una distorsión de la verdad en la sociedad tanto en salud como en otros ámbitos.

Muchos más pueden ser los motivos por los que nuestro sentido común falla al intentar juzgar la veracidad de la realidad. Esto es solo la pequeña punta del iceberg. Fenómenos que todos deberíamos de alguna manera tener presentes a lo largo de nuestra vida y que nos podrían ayudar a evitar tomar malas decisiones basadas en información incorrecta.

Nuestro sentido común no es para nada suficiente para intentar conocer la verdad de lo que nos rodea. Muy por el contrario, es una gran ventana para entrar a un mundo de falsedades y mentiras. Sin duda hacer caso solo de nuestro sentido común para intentar vislumbrar la verdad de lo que nos rodea es una gran trampa.

Cada persona en el mundo es distinta y cada una tiene sus propios prejuicios. Gracias a todos estos fenómenos y otros más cada una de ellas terminará escogiendo e incluso inventando una versión diferente de cada afirmación que le toque conocer en la vida. Un perfecto coctel para generar toda la información falsa que hoy en día llena nuestra sociedad.

Seleccionar una de ellas solo por nuestro sentido común, porque nos suena bien o porque coincide con nuestros prejuicios es jugar con nuestra vida a la lotería con todas las de perder.

Combinemos todos estos puntos y veremos por qué surgen historias de todo tipo por todos lados de gente sincera, historias que realmente no son verdad y mayoritariamente se tratan de malas interpretaciones que generan una falsa visión de la realidad que terminan afectando negativamente múltiples aspectos de nuestras vidas.

En la segunda parte de esta publicación abordaremos la alternativa al sentido común que verdaderamente nos puede dar un mayor acceso a conocer la verdad. Las evidencias…

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Acerca de J. Antonio M. Martell

¿Que es la existencia? ¿Como se define la realidad? ¿De donde venimos? ¿Tenemos un propósito? ¿Tenemos poder de elección o todo es una ilusión?  Estas y otras mas son las preguntas que a diario me hago, como profesional estudié y trabajo en la Ingeniería de Sistemas, como persona tiendo a ejercer mi capacidad de raciocinio para pensar y reflexionar sobre todos los temas y maravillas que existen en el universo, dándome el poder de llevar la capacidad de mi mente mas allá de los límites diarios, la imaginación da el toque especial a la actividad “Sapiens” con lo cual el viaje en las posibilidades se hace mucho mas interesante. Intereses: Cosmología, tiempo y espacio, universo, ciencia, mecánica cúantica, inteligencia, conciencia, misterio, vida, muerte, existencia, biología

Publicado el 22 mayo, 2014 en Sin categoría y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 9 comentarios.

  1. No entiendo, dices que el que afirma debe proporcionar pruebas como en el caso de la homeopatia. No veo de dónde sacas la idea de que ellos no lo hacen.

    • No lo hacen. No hay evidencias serias y sostenibles sobre su efectividad mas allá del placebo. La mayoría se limita a usar anécdotas, recolectar casos con un sesgo de confirmación donde solo ponen interés en los casos que apoyan sus ideas y menosprecian aquellos en contra (cherry picking) que son explicables por placebo o por regresión de los síntomas a la media.

      • Hola, que la mayoría se limite a dar anécdotas no significa que no existan evidencias. Por otra parte los casos médicos no son anécdotas, estos se reportan en informes y si es posible se publican. En cuanto a la afirmación de que los homeópatas solo ponen casos que apoyan sus ideas ¿podrías dar un ejemplo concreto? ¿por qué se explican exclusivamente por el mero placebo y la regresión a la media?

        Este viejo meta análisis incluye la evidencia tanto a favor como en contra de la homeopatía. Incluso en las revistas de homeopatía (arbitradas) se publican los casos negativos, por lo que no creo que la acusación de cherry picking sea justa en todo ámbito.

        La definición de efectividad no aplica a la intervención placebo porque aquí lo que se evalúa es el ámbito pragmático ó práctico, por ejemplo los estudios epidemiológicos y observacionales. Así que hay estudios que así lo indican, de hecho prácticamente todos estudios de éste tipo que he podido encontrar demuestran que la homeopatía es efectiva para algunas condiciones clínicas específicas. Supongo que te refieres al ámbito de la eficacia donde se comparan resultados frente al placebo o una medicina de referencia bajo condiciones controladas empleando algún tipo de enmascaramiento como este, y por las dudas dicho estudio está calificado como uno de los mejores con escala JADAD = 4. Para mí eso es evidencia sostenible y hay muchas más como este. También la eficacia no se restringe al contexto clínico sino de laboratorio, tal como puedes ver aquí, o aquí.

      • A reserva de equivocarme, existen dos tipos de evidencias que comúnmente se utilizan a favor de la homeopatía.

        1.- Los testimonios: Anécdotas de homeópatas o pacientes donde relatan como en su caso la homeopatía funcionó. Es en este caso cuando me refiero a regresión a la media. En el transcurso de desarrollo de un enfermedad comúnmente existen periodos intercalados en los que los síntomas aumentan y posteriormente disminuyen, aumentan y disminuyen, etc. Normalmente un paciente busca ayuda médica cuando sus síntomas empeoran, si en ese momento acude a la homeopatía y posteriormente nota una mejora le atribuirá dicho efecto al producto homeópata cuando en realidad solo puede tratarse de una regresión a la media de los síntomas, es decir el periodo donde los síntomas disminuyen. A este caso se le conoce como una falacia “Post hoc ergo propter hoc” o “después de esto por lo tanto aquello”, o en otros términos lo que comentábamos de que correlación correlación no es casualidad. Que un fenómeno siga después de otro no quiere decir que el segundo sea consecuencia del primero. También por ejemplo existe lo que se llama “remisión espontanea” en muchas enfermedades, un fenómeno en el que el cuerpo se cura solo incluso de cáncer (probablemente el 1% de casos), un fenómeno que aún no se entiende cómo funciona pero que se investiga. Si una persona que solo se está tratando con homeopatía de pronto presenta una remisión espontanea que no tiene nada que ver con dicho medicamente, automáticamente la relacionará y dirá que la homeopatía lo curó cuando en realidad se trataría de fenómenos separados.

        También en el caso de testimonios el efecto placebo es poderoso. Comúnmente quien acude a la homeopatía son personas que creen en ella, por lo que después de acudir dicho efecto les hará sentir una mejora en sus síntomas, algo que los hará creer en la eficiencia de dicho medicamento cuando en realidad todo se habrá debido al efecto placebo. De nuevo dos fenómenos que no están relacionados directamente.

        Ahora bien, si entre todos estos casos se presentan algunos donde de verdad la homeopatía funcione, no podríamos saberlo, porque no podríamos distinguir un caso de otro, por eso la importancia de realizar estudios controlados de doble o triple ciego donde los pacientes ni siquiera sepan que se está probando homeopatía y así poder distinguir los casos específicos si es que los hubiera donde si funciona.

        Dices que los casos médicos no son anécdotas. El problema es que al no tener factor ciego los involucrados pueden quedar influenciados (doctor y paciente), además de que en dichos casos el paciente sabe que se está tratando con homeopatía y por lo tanto el efecto placebo se hace presente, además en dichos casos se presentan análisis de la salud antes y después que no necesariamente demuestran una causalidad por lo que también pudo haberse presentado una remisión espontanea o regresión a la media. Estos son algunos de los problemas de caso médicos aislados que no son parte de un estudio con una muestra grande, la diminuta muestra presenta otro problema. Claro, tampoco deben ser descartados, pero tampoco usados como evidencia a favor. A decir verdad los casos médicos deben utilizarse como mecha para iniciar estudios controlados.

        2.- Estudios. Estudios hay muchos (si buscamos homeopathy en PubMed aparecen casi 5000 resultados) y a grandes rasgos lo que he podido apreciar es que la mayoría tiene conclusiones negativas, algunos otros terminan conclusiones indeterminadas en los que se recomienda hacer más estudios y uno que otro muestra conclusiones positivas. Esto lo que nos dice es que es necesario hacer más y más estudios con replicación y ver hacia donde se inclina la balanza y bueno, hasta la fecha la mayoría de estudios muestran una tendencia negativa. Bien muestras un meta análisis por parte de “The Lancet” que precisamente concluye que es necesario hacer más estudios antes de tener un juicio concluyente pues a pesar de que dicho meta estudio parece indicar que se trata más que un simple efecto placebo no se ha encontrado suficiente evidencia que indique que la homeopatía es claramente eficiente para alguna condición clínica.

        Desde esta esta liga (http://queeslahomeopatia.com/pruebas-cientificas/ ) se puede acceder a algunas revisiones de la “Cochrane Collaboration”, organización que recopila toda la literatura científica publicada sobre un determinado tema y evalúan de forma unificada resultados que se ofrecieron por separado en su día, consiguiendo de esta forma emitir un dictamen más robusto. Al ingresar al sitio original y buscar por “homeopathy” (http://www.cochrane.org/search/reviews/homeopathy%20) podemos acceder a 33 revisiones sobre la homeopatía en distintos escenarios en la que por lo que puedo apreciar la mayoría termina con conclusiones negativas o con la necesidad de más estudios.

        Tal vez fue mi error dar a entender que todos los homeópatas caen en cherry picking, es tonto hacer una generalización de este tipo, lo que sí puedo decir es que parece ser que la mayoría de la gente alrededor del mundo que apoya la homeopatía cae en él (tanto del lado de pacientes como de homeópatas). Como vimos sí, hay muchos estudios en revistas arbitradas, pero como te comentó, la tendencia es a conclusiones negativas e indeterminadas.

        Muestras un estudio de PLOS one sobre un tipo de dermatitis donde veo situaciones sospechosas, por ejemplo la muestra convencional es casi el doble que la homeopática, esto haría que un pequeño cambio en el grupo homeopático tendría casi el doble efecto sobre la estadística que un cambio en el convencional. En segundo no está aleatorizado, los pacientes fueron reclutados tanto por los doctores homeopáticos como convencionales, no es doble ciego solo el evaluador fue ciego, por lo que los resultados pueden estar influenciados por el efecto placebo. Para conocer la verdadera eficacia de un producto es necesario una prueba doble ciego, el paciente no debe saber lo que está recibiendo. Además el estudio fue libre a lo largo de 3 años, no existió el control suficiente sobre los pacientes pues incluso algunos ya no pudieron ser localizados después de X tiempo incluso en ambos grupos pacientes llegaron a usar corticoesteroides. Definitivamente veo un control muy deficiente.
        En cuanto al estudio JADAD=4 el mismo termina diciendo que hace falta replicación y que el tratamiento sintomático para la FM sigue sin comprobarse, eso no es evidencia sostenible

        ¿Será real la homeopatía?, ojalá que sí, o por lo menos que se desarrollen algunas técnicas para algunos casos basados en ella pues ello disminuiría drásticamente el precio e los medicamentos, sin embargo no debemos dejar que el deseo por un mejor acceso a la salud nuble nuestro juicio.

        Como te comenté, la tendencia en el mundo de la ciencia es que cuando una idea es correcta, regularmente la mayoría de estudios salen positivos con algunos negativos, cuando alguna idea es falsa la mayoría salen negativos con algunos positivos. La única manera de saber si una idea es correcta o no es analizando la tendencia de la mayoría de evidencias y desgraciadamente en el caso de la homeopatía la mayoría de evidencias son negativas o indeterminadas, de lo contrario créeme que habría una gran revolución en salud social para el bienestar de todos, eso me hace desear que ojalá fuera real, además también que de funcionar ojalá su mecanismo de acción fuera uno distinto a la memoria del agua, si no imagina la cantidad de envenenamiento por agua que habría alrededor del mundo puesto que el agua que a diario tomamos ha estado en contacto con millones de agentes patógenos y venenosos.

      • Mmm… bueno sí hay personas que así lo hacen.

        1.- Para el caso de la falacia por esto después de esto y la regresión a la media no tendría que restringirse exclusivamente a la homeopatía sino de hecho a cualquier tipo de terapéutica (incluyendo la convencional). Sin embargo, hay pacientes que después de haber recibido medicación convencional o alguna otra terapéutica no les ha funcionado hasta que van a la homeopatía, no sin mencionar que el proceso inverso inverso también se da: que de la homeopatía acuden a la convencional o a otra (fitoterapía, acupuntura, herbolaría, etc). Así, la falacia post hoc… ocurre con lo que siente el paciente, sin embargo en ciertos casos las analíticas (estudios de laboratorio, radiografías, RMN, etc) permiten que el médico pueda dar cuenta que la remisión espontanea no siempre puede explicar la curación, es ahí que radica la diferencia y complementa la subjetividad del paciente con técnicas estándares. Si el caso o los casos son registrados podemos hablar de casos clínicos propiamente y no meramente de anécdotas. Los casos clínicos no precisan de enmascaramiento ciego porque no son estudios controlados, la ausencia de este elemento no los hace equivalentes a las anécdotas. Aunque como bien dices los casos clínicos en abstracto no demuestran causalidad, en la realidad esto es relativo ya que depende de la calidad del estudio, no todo lo que tiene ausencia de enmascaramiento se puede reducir a una mera correlación, de ahí que para sostener tal se deba complementar con todos los niveles de evidencia disponible. De aquí que sí sean evidencia pero de baja calidad según los niveles de evidencia de la medicina basada en pruebas. En esta escala, por supuesto, los casos clínicos ocupan un peso menor a un estudio controlado.

        El efecto placebo igual aplica a cualquier terapéutica y tal como he puesto en la referencia: dicho efecto no parece ser mayor que en la medicina convencional. Ahora bien, el rol de las creencias es importante pero no determinante, por ejemplo hay pacientes que acuden a la homeopatía sin siquiera saber qué son las diluciones van por recomendación de otros pacientes y algunos de ellos claramente expresan que no creen en la homeopatía, lo que les importa es que se curen sea como fuera.

        Si se presentan dos casos donde la homeopatía funcione quizá no podamos saberlo al 100% qué fue lo que lo curó, pero sí inferir que se debió a esto después de usar analíticas. Los estudios controlados no dan una respuesta completa a la práctica clínica real, además algunas enfermedades como ciertas alergias no se curan solas, pero existen casos donde la homeopatía ha reportado beneficio tanto en la disminución del consumo de fármacos convencionales como una mejora en su calidad de vida. A pesar de esto la mayoría de los estudios controlados incluso de alta calidad metodológica demuestran en conjunto un efecto superior al placebo, y eso hasta el momento es un hecho tal como ha confirmado Hahn en su revisión.

        2.- Efectivamente hay muchos estudios pero lo que comentas es tú apreciación, sin embargo las revisión de Hahn y el informe de Bonhort et al, han analizado una amplia evidencia de estudios controlados disponibles en el primer caso, y de todos los niveles de evidencia para el segundo caso: La homeopatía tiene efectos superiores al placebo.
        En cuanto a los estudios que comentas con resultados negativos, admito que existen algunos y esos los puedes encontrar analizados en el informe de Bonhort et al. No obstante no hay que dejarse llevar por las apariencias, por ejemplo una revisión sistemática de 1998 concluye que no ha encontrado que la homeopatía es mejor que un placebo para cierta condición clínica, incluso uno de sus autores lo reitera, que dicho sea de paso Ernst es un crítico agresivo de la homeopatía y fue parte del comité revisor en la revista Homeopathy hasta el 2013. No obstante no todos comparten sus conclusiones, un meta análisis más reciente es ambiguo y su autor suspende emitir cualquier juicio hasta no hacer más estudios.
        in embargo tres estudios clínicos controlados más recientes han encontrado que aunque los efectos de la homeopatía son pequeños, cuando han hecho un pooled analysis (semejante a un meta estudio) han encontrado que la homeopatía es superior al placebo, por eso tanto el meta estudio como el pooled analysis se utilizan para dar mayor potencia estadística (p.e. algunos medicamentos convencionales que se decían no mejores que un placebo, cuando son analizados de esta forma demuestran un efecto específico).

        Discrepo parcialmente en tu afirmación, la mayoría de estudios de hecho es favorable, pero sí estoy de acuerdo contigo respecto a que las conclusiones de varios de ellos son indeterminadas y en algunos casos negativas.

        Sí, el meta análisis de Linde no es concluyente y cuando dice que no ha encontrado evidencia suficiente para cualquier condición clínica es precisamente porque sus autores evaluaron el conjunto de estudios existentes que ellos encontraron, su intención no fue evaluar una condición clínica específica.

        Ya había visto la liga de Círculo Escéptico, de hecho las revisiones de Cochrane van desde lo ligeramente favorable a lo ambiguo. Ninguna es concluyente precisamente por la falta de estudios, por ejemplo el que evalúa la demencia o de inducción del parto no incluyo ni un solo estudio en su análisis y es bastante extraño porque solo se ha empleado para señalar dicha falta. Sin embargo, la mayoría de los estudios de Cochrane evalúan cierta

        Pues sí, desgraciadamente mucha gente hace selección ventajosa, de igual forma que lo hacen la mayoría de los escépticos (no digo que tú lo hagas).

        El estudio de PLoS One evidentemente no es aleatorizado ni doble ciego ni se tiene el “control suficiente”, pedir que lo sea es como pedir que un estudio controlado tenga las mismas características que un estudio observional a largo plazo (años). Simplemente los métodos empleados son enteramente distintos en función de la pregunta de investigación y el protocolo de estudio. Lo que comentas del doble efecto podrás encontrar el por qué de esto aquí. Lo de los corticoesteroides es por ética.

        La eficacia de un producto no necesariamente precisa de una prueba doble ciego, estas pruebas se enfocan en una dimensión de la filosofía de la medicina basada en pruebas y el aspecto de algunos sesgos entre el médico y el paciente.

        Sobre el estudio JADAD = 4, el que termine diciendo que hace falta una replicación no significa que no exista evidencia, son cosas enteramente diferentes. La conclusión del autor es su interpretación (que no estoy de acuerdo con él) por la que exige más estudios. Lo de evidencia sostenible es bastante subjetivo, ¿cuándo es tal?

        Evidentemente que no hay que dejar nublar nuestro juicio, y me parece un punto importante.

        Sí, pero ahí está y es un hecho: La mayoría de los estudios sobre homeopatía es superior al placebo. Si tu tesis es que la mayoría son negativos o indeterminados pues tendrás que sustentarlo. Por el contrario esta revisión dice exactamente lo contrario:

        `Yet there is a body of clinical evidence wich althought not conclusive suggests that homeopathy does indeed have real (i.e. not placebo) clinical effects´

        La revolución en salud social no surge espontáneamente porque la homeopatía se demuestre, hay mucha oposición, desinformación e intentos por prohibirla son varios.

        `además también que de funcionar ojalá su mecanismo de acción fuera uno distinto a la memoria del agua, si no imagina la cantidad de envenenamiento por agua que habría alrededor del mundo puesto que el agua que a diario tomamos ha estado en contacto con millones de agentes patógenos y venenosos´

        Mmm.. no sé de dónde has leído que si la memoria del agua fuera cierta precisa que el agua del bebedero sea tóxica. He indicarte que eso es totalmente falso y una caricatura de la teoría. La teoría de la memoria del agua meramente aplica en condiciones específicas a las diluciones homeopáticas agitadas y en espacios cerrados. Jacques Benveniste, a quien se le atribuye mediáticamente (en aquel entonces hipótesis), nunca dijo nada antes de 1988 de la “memoria del agua” (lo puedes ver aquí), de hecho fueron algunos periódicos franceses quienes lo hicieron. De ahí que muchos supongan que el agua debería tener algún tipo de inteligencia, cosa que jamás Benveniste en ninguno de sus trabajos sugirió. El agua “normal” pierde su “memoria” en cuestión de pico a femto segundos. La “memoria del agua” se ha demostrado en varios experimentos como este, o este, o este, o este, o este, por mencionar algunos.

      • Oh si la falacia post hoc puede darse en cualquier ambiente, continuamente también se da en el mundo del estudio de fármacos, por eso siempre la importancia de estar muy atentos al análisis objetivo.

        No entiendo por qué dices “la remisión espontanea no siempre puede explicar la curación”, ¿a qué te refieres?, La remisión espontanea es un mecanismo que aún se desconoce. Cuando se argumenta que alguien presentó una remisión espontanea no hacen un estudio que así se los indique, más bien lo determinan por descarte de otras posibilidades, cuando la curación no puede ser explicada por ningún medio se dice que presentó una remisión espontanea, es una forma de decir “No sabemos cómo se curó”, por lo que no encuentro sentido a tu frase.

        Nunca insinué que un caso clínico sea equivalente a una anécdota, para nada, al contrario es algo muy serio, por eso decía que los casos clínicos deben servir como mecha para iniciar investigaciones que esclarezcan la situación, o como indicios para trazar el comienzo de un posible camino, pero hasta ahí, nunca deben usarse como pruebas definitivas a favor de una teoría, para eso hay que hacer experimentos controlados que la comprueben o la refuten.

        Efectivamente, como dices deben considerarse como evidencia de bajo peso.

        Habrá pacientes que no crean en la homeopatía, pero creen en quien se las recomendó, si no no estarían ahí, ahí es donde pueden estar influenciados.

        Hay estudios que en ciertos escenarios indican que el efecto placebo homeopático es igual al efecto placebo con fármacos, hay otros donde se ve una tendencia mayor. Lo que dice de “la mayoría de estudios muestran que el homeopático es mayor” lo pondría en duda pero aunque así fuera, dicho efecto es ligeramente mayor, muy lejano al porcentaje de efectividad que comúnmente se exige para considerar un fármaco efectivo e integrarlo a técnicas prácticas, además de que un ligero aumento mayor al placebo no demostraría que funcione, solo que hay algo que desconocemos aún y que por ello valdría la pena seguir investigando.

        Leyendo tu respuesta encuentro mucho frases como “es tu opinión”, “No todos comparten sus conclusiones”, etc. Aquí la cuestión es que ni mi opinión, ni la tuya ni la de los investigadores de todos los informes y revisiones es relevante. La homeopatía funciona o no funciona (para escenarios diferentes) independientemente de las opiniones de los demás, y eso es lo increíble de la ciencia, que no se necesita de opiniones, se necesita de evidencias. Si se plantea un experimento, que al ejecutarse demuestra eficacia de la homeopatía, y es te es replicado por otro grupo y otro y otro y se desarrolla una cura en base a ello con eso basta, los hechos hablan por sí solos. Créeme que de todos los que hacen investigaciones y estudios sobre homeopatía ninguno (o casi ninguno) lo hace para desacreditarla, al contrario lo hacen con la esperanza de encontrar algo nuevo, desconocido que pudiera abrir la puerta a nuevas posibilidades en salud y conocimiento. Es simplemente que hasta el momento no hay pruebas concluyentes que la apoyen, de haberlas ya existirán medicamentos eficaces en base a ellas y ya hubiera sido reconocida. Créeme que curaciones eficaces en base a homeopatía generaría muchos premios nobel por ahí.

        Dices que la mayoría de estudios señalan hacia una evaluación positiva a favor de la homeopatía, bueno, pues espero que pronto haya medicamentos con un alto porcentaje de efectividad en pruebas controladas y no solo ventaja en pruebas sobre efecto placebo.
        La “memoria del agua” es una posible explicación que se maneja para intentar explicar la homeopatía, para nada demostrada y si nadie la ha demostrado y nadie sabe lo que es, no puedes decirme lo que no es, ¿Cómo saber que en ciertas condiciones el agua que tomamos a diario no ha memorizado la estructura de alguna sustancia tóxica con la que estuvo en contacto recientemente?. Si nadie sabe si existe ni cómo funciona, no puedes decirme que eso no es posible, si nadie sabe si existe o como funciona, no puedes decirme que los homeópatas logran controlarla para que solo funcione en sus medicamentos y no en los escenarios de cualquier ámbito de a diario en la vida diaria en los que el agua interviene que prácticamente son todos en la vida y en el planeta. No hay ni una evidencia de si existe o como funciona, por lo que cualquier cosa que intentes decir aquí es una mera suposición.

        En cuanto a los enlaces que me diste sobre memoria del agua, para el estudio “Thermoluminescence in ultra-high dilution research.” Te dejo este enlace donde analiza los errores de interpretación de dicho estudio. Por ahí me dejas otro enlace que también trata de algo similar.
        http://naukas.com/2013/12/05/las-bases-fisicas-de-la-homeopatica-el-articulo-rey/
        Sobre el estudio con la bacteria “Vibrio fischeri” lo que entiendo es que estadísticamente hubo muestras que disminuyeron su luminiscencia significativamente (1.5%) en las muestras agitadas vigorosamente. Bueno, cuando se agita el agua muchas cosas pasan, si el recipiente estaba sucio esta suciedad se disuelve en el agua, o también pueden desprenderse pequeñas porciones de material del envase, también a mayor agitación la temperatura del agua aumenta lo que impacta directamente sobre el oxígeno libre que contenga, oxigeno que necesita esta bacteria para su proceso metabólico, etc. Es decir, muchas posibles explicaciones puede haber para intentar explicar esta pequeña diferencia y sea la que sea, no veo relación alguna entre agitar el agua y medir la luminiscencia de esta bacteria con la homeopatía o una supuesta memoria del agua.

        En cuanto a “A new approach to the memory of water” el resumen visible es demasiado corto y no explica nada importante sobre cómo se realizó el estudio y bueno ya que verlo completo es de paga no puedo acceder a él. Si tú ya tuviste oportunidad de leerlo te agradecería me compartieras de qué trata.

  1. Pingback: Evidencias. El peligro de creer sin ellas… Parte 2 de 2: El secreto está en las pruebas. | El arte de pensar

  2. Pingback: El cambio de estándar de evidencia ó falacia de la meta | Homeopatía

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